As Pontes impulsa un frente de alcaldes del norte gallego contra la desindustrialización

 

El parón de la central de Endesa en As Pontes viene a sumarse al cierres de firmas en Ferrolterra

Hace casi tres meses que la térmica de As Pontes permanece prácticamente parada, lo que compromete casi la mitad de los tráficos del puerto ferrolano -por donde llega el mineral para alimentar la central- y el futuro laboral de 150 camioneros. Aunque Endesa, propietario de la térmica, está realizando una inversión de 217 millones de euros para ser menos contaminante, el encarecimiento de los derechos de emisiones de CO2 ha provocado que no sea competitiva en el mercado de generación español y de ahí que haya dejado de funcionar. Este jueves se reunieron en la villa minera, convocados por su alcalde, el socialista Valentín González Formoso, un cónclave de 15 regidores de la comarca ferrolana y de Lugo para hacer frente común contra el proceso de desindustrialización que están acusando.

Los alcaldes acordaron dirigirse al Ministerio de Transición Ecológica para que «active los mecanismos necesarios para que la central empiece a operar de nuevo», afirmó González Formoso, quien explicó que la supresión del impuesto conocido como céntimo verde podría ser una de esas medidas a tomar. Recordó que Endesa está llevando a cabo pruebas con distintos tipos de carbones en la central para que su producción sea más barata y poder entrar de nuevo en la cesta de generación, y pidió a la Consellería de Industria que también tome medidas ante los problemas que están surgiendo en esta zona.

«Lo que le está pasando a la central de Endesa es un aviso a navegantes, porque a partir del 2021 se retirarán los derechos de CO2 gratuitos que tienen empresas como Megasa o Intasa, que tendrán que empezar a pagar por ellos», advirtió.

Poligal y Elinco

Porque el alcalde pontés admite que el parón de la térmica es solo una arista más de la pérdida de peso industrial que está padeciendo el norte gallego. Hace unos meses, el grupo catalán Peralada decidió cerrar la fábrica de Poligal en Narón -que destruyó un centenar de empleos- y estos días se está precipitando la liquidación de otra firma señera del naval ferrolano, la eléctrica Elinco, que arrasará con otros 90.

«Nos preocupa que esta comarca vaya a depender únicamente de los barcos militares», afirmó el alcalde pontés, en alusión al programa de construcción de cinco fragatas F-110 encargadas a los astilleros de la ría ferrolana. Los regidores coincidieron en la importancia de la diversificación industrial en el norte gallego. En el encuentro de ayer participaron los alcaldes de Ferrol, Narón, As Somozas, Cabanas, Pontedeume, Ortigueira, Fene, San Sadurniño, Cariño, Valdoviño, A Capela, Lugo, Xermade y Vilalba, además del pontés.

Fuente La Voz de Galicia