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As
Pontes de García Rodríguez,
Historia de As Pontes
El
caminar hacia 1900 Al pasar el feudo a manos de los
Lemos, en el siglo XVIII las tierras del valle pertenecían, en buena
parte, a la casa ducal de Alba, representada en la comarca por los
Castro y los Cora. Otro gran propietario, con tierras en Gondré y
Freixo, era Joaquín Romero. Según el "Catastro del Marqués de la
Ensenada", realizado en 1752, residían, entonces, en el casco urbano
pontés, poco más de doscientos habitantes y cerca de mil en el resto
del municipio. La mayor parte de los ponteses se dedicaban a la
agricultura y ganadería, pero algunos desempeñaban los oficios de
arrieros, fundidores, zapateros, carpinteros, tejedores y hasta
había un artesano que trabajaba la plata. La villa disponía de un
Hospital "para recoger, dar posada y asistir a pobres,peregrinos y
viandantes". El edificio, cuyo recuerdo da nombre a la plaza
principal de As Pontes, siguió siendo hospital hasta mediados del
siglo XIX y escuela hasta la segunda década del siglo XX, en que fue
demolido por una orden municipal que hoy resulta incomprensible. El
Alcalde Mayor era Juan Clemente Meira y Ron, y gracias al libro de
la Cofradía del Carmen, conocemos los nombres de otros vecinos de la
época: Ángel Romero, Antonio do Pico, Agustín González, José Antonio
González Goyos, Juan Pardo y Chao, Ramón de Fraga y Domingo López de
Gondré. Ya se celebraba a principios de mes una feria-mercado en la
villa que duraba tres días. En 1775, el Intendente Mayor de la
Provincia de Betanzos, a cuya jurisdicción pertenecía As Pontes,
ordenó suspenderla pretextando que llevaba tiempo sin pagar los
impuestos correspondientes. El Alcalde Mayor y los mayordomos de las
parroquias recurrieron ante el Consejo de Hacienda tal disposición y
consiguieron en 1788 una Real Cédula de Carlos IV, autorizando la
celebración del mercado en el futuro con exención del impuesto de
alcabalas.
AdAP
(R) 2006 Al menos, desde
mediados del siglo XVIII, As Pontes existió como Concejo, en torno a
estas antiguas calles El llamado Puente
Nuevo, construido en el siglo XIX, para dar paso a la carretera
Rábade-Ferrol Se cierra el siglo XVIII con un
hecho precursor del actual acontecer del municipio: José Cornide
Saavedra comunica a la Real Sociedad Económica de Amigos del País la
existencia en As Pontes de García Rodríguez de yacimientos de
lignito. En 1833, el municipio de As Pontes de García Rodríguez deja
de pertenecer a la provincia de Betanzos, integrándose en la de La
Coruña. En la época había 3864 habitantes, lo que significa que la
población casi se había duplicado en cincuenta años y cuatriplicado
en cien. El correo llegaba una vez a la semana desde la estafeta de
Puentedeume. Cruzaban el río dos puentes, uno de piedra y otro de
madera. Un nuevo puente, llamado de Isabel II, se levantaba años
después, para dar paso a la nueva carretera general C-641, de Rábade
a Ferrol, construida en 1862. El campo producía centeno, algún
trigo, avena, maíz, patatas y legumbres, no escaseaba el arbolado ni
el combustible y se criaba ganado de todas las especies. Pascual
Madoz en su "Diccionario Geográfico-Histórico-Estadístico de España
y sus posesiones de Ultramar" atribuía a As Pontes "buena
ventilación y clima sano en lo general, pues no se experimentan
enfermedades endémicas", "su clima es sano y aunque experimentan
calenturas e hidropesías se vive hasta los noventa o cien años",
"hay caza y la pesca que proporciona el Eume". | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||