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As
Pontes de García Rodríguez,
Pontés do Ano
D. Julio José Yllade López, "Pepe Yllade" AdAP
(R) 2006
Discurso del Presidente de AMIGOS de As Pontes, D. Manuel Escourido
Calvo en el Homenaje como Pontés do Ano a D. Julio José Yllade
López. Buenas noches, señoras y señores.
La historia de un pueblo se
alimenta de los recuerdos, de los lugares, hasta de los olores, pero
sobre todo, se forja a partir de las personas, verdaderos
protagonistas que, con su trayectoria, configuran las páginas de
dicha historia y que, en el mejor de los casos, pasan a formar parte
de la misma. Por ello, AMIGOS de As Pontes, se
ve moralmente obligada a promover, como ya ha hecho anteriormente
con otros ilustres vecinos, el reconocimiento público, en forma de
cena-homenaje, a D. Julio José Yllade López, “Pepe Yllade”. Un
reconocimiento, que no es más que el agradecimiento por el gran
servicio prestado a As Pontes durante gran número de años, un
servicio prestado de forma humilde, un servicio prestado de forma
discreta, un servicio prestado como lo hace una buena persona, como
lo hace un buen vecino. Hoy, estamos aquí cientos de
amigos suyos, rebosantes de agradecimiento y aprecio por este
hombre, entusiasmados por participar en este homenaje a su persona.
Bien es verdad que no estamos todos los que somos, porque muchas
personas no han podido acercarse hasta aquí debido a razones
profesionales, personales o médicas, pero que, sin embargo, han
mostrado su afecto por otras vías. No nos extrañe, pues han sido
muchas las generaciones de ponteses que hemos mitigado nuestras
dolencias, curado nuestras heridas, conservado nuestra salud y
conocido los secretos de nuestra propia sangre, gracias a la labor
del Sr. Pepe Yllade. Un servidor al pueblo, que desde
la Pza. del Hospital, nos acompaña en nuestras alegrías y en
nuestras desgracias, en nuestra salud y en nuestra enfermedad, pero
que, sobre todo, nos acompaña con ese ánimo que sólo transmite el
optimista, el que se preocupa por nosotros, el que nos desea lo
mejor. Por todo ello, bien merecido es el presente homenaje, aunque
sea más modesto de lo que el protagonista merece. Es cierto que el Sr.Pepe Yllade es
básicamente conocido por su actividad profesional, por su labor de
farmacéutico, por su búsqueda de soluciones para nuestros males.
Pero hoy, no queremos dejar pasar por alto otra faceta de su vida:
su apasionada afición por la caza. Un deporte muy popular en As
Pontes, y uno de los pocos motivos por los que el Sr. Pepe Yllade se
desprendía, momentáneamente, de su blanca bata, de su olor a botica
y se echaba a la espalda una buena zamarra con la que acudir al
monte acompañado de sus compañeros y sus fieles perros. De hecho,
como hace pocos días recordábamos en A Nova Unión, esta afición le
ha proporcionado multitud de anécdotas, de curiosidades y aventuras
que han llenado más, si cabe, su vida. Particularmente, me ha parecido
muy simpática, aquella anécdota de un domingo de invierno en la
parroquia de Piñeiro, cuando al acecho detrás de un zarzal,
repentinamente surgió una bandada de perdices y el Sr. Pepe Yllade,
escopeta al hombro, lograba abatir una de las piezas, pero con la
mala suerte de que esta cae detrás de un montículo. Sucedido esto, y
en compañía de sus perros, emprende la marcha hacia el lugar, para
recuperar la pieza, encontrándose con un pastor. No había huella de
la pieza por ningún lado, para sorpresa del cazador, e incluso los
perros parecían despistados. El pastor decía no haber visto ave
alguna: “Non, non a vin” manifestaba. La cosa era bastante extraña.
Sin embargo, el olfato de los canes por fin encuentra una pista y
estos, con el hocico, comenzaron a señalar una cesta del pastor,
único lugar que faltaba por revisar. Ante la insostenible situación,
el pastor, abriendo la cesta y poniendo cara de sorpresa, exclama:
“Pois mire, Sr. Pepe. aquí está a condenada. ¿E non se foi meter no
cesto? ¡manda carallo, o que pode facer unha perdiz ferida!”. Verlo
para creerlo, pensó el Sr. Pepe, mientras iniciaba el camino de
vuelta a casa, a la botica, al servicio a los demás. Finalmente, y tras esta anécdota,
únicamente quisiera aprovechar la ocasión para agradecerles su
colaboración en la realización de este homenaje, y en nombre de
AMIGOS de As Pontes, expresar nuestra fe y nuestro convencimiento de
que este tipo de actos y reconocimientos públicos sirvan para animar
y dar ejemplo al pueblo y a nosotros mismos, de que la bondad, la
honestidad, la honradez, la humildad y el buen hacer, son virtudes
que se reconocen, que merecen la pena, que son los mejores cimientos
de un pueblo y por las que se debe luchar. Hoy homenajeamos a un fiel retrato
de todas estas virtudes, a una persona digna de imitar por las
generaciones más jóvenes. Hoy homenajeamos a D. Julio José Yllade
López, Pepe Yllade, profesional ejemplar y buen vecino, que ha
contribuido a una mayor dignificación de la historia de As Pontes.
Sr. Pepe Yllade, ¡Muchas Gracias | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||