Del compostador, directo a la tierra

Del compostador, directo a la tierra

La de Lorena Vilaboy es una de las 50 familias pontesas que realizan compostaje doméstico

Por su cuenta, a título individual, ya había hecho sus propios pinitos en el mundo del reciclaje. Pero desde hace un año, toda la familia de la pontesa Lorena Vilaboy está volcada en la práctica del compostaje. «Nos apuntamos mi suegra y yo, antes era ella la que llevaba todo. Siempre me ha enseñado, pero ahora en casa ya lo hacemos todos, hasta las niñas. Están implicadísimas, por ejemplo, acaban de comer y ya saben a dónde va la monda del plátano», relata la joven. Tal es así que las propias Aitana y Noa asesoran a sus papás. Sobre todo la última porque «lo hace en el cole y después llega a casa y nos da detalles de todo».

El programa Compost da Casa ha permitido a esta familia, «profundizar en algo que ya hacíamos», pero también mejorar «porque siempre hay cosas que haces mal». Por ejemplo, señala, «cuando comencé a ir al curso supe que a la hora de hacer compostaje no debía utilizar algunos restos como la pela del queso o la de la naranjas porque no es bueno, así que he quitado cosas, pero he incorporado otras». En el compostador que ocupa una pequeña zona de su jardín van depositando los residuos que generan en el día a día. «Después va para la tierra y listo», subraya. Y de ahí al plato. De su huerta salen tomates, puerros o judías con su propio compost como único ingrediente añadido. «Así sabemos lo que comemos, esto no tiene nada químico». ¿Continuará? «Si hay más cursos repetiré seguro porque quiero seguir aprendiendo. Habría menos basura si todos los que tuvieran casa tuvieran un compostador».

La Voz de Galicia