El PSdeG firma la paz norte-sur

La invitación partió del norte, a través de una llamada de teléfono, y desde el sur no plantearon objeción alguna. El PSdeG-PSOE parece decidido a restañar las heridas dejadas por las primarias de mayo, que dividieron el partido en dos mitades con la excusa de elegir a su candidato a la presidencia de la Xunta entre los dos aspirantes en liza: Leiceaga y Méndez Romeu. Los comicios internos tensaron mucho la cuerda entre el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, uno de los principales apoyos de Leiceaga, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, patrocinador de Méndez, que ahora se muestran dispuestos a firmar la paz. Lo escenificarán mañana en un mitin que compartirán en la localidad coruñesa de As Pontes.

El choque entre Formoso y Caballero se produjo a mediados de abril, en vísperas de que Ferraz convocara las primarias gallegas que, desde Vigo, querían posponer a después de las elecciones generales. Tras la caída de Besteiro de la secretaría general del PSdeG, Abel Caballero intentó ocupar la falta de liderazgo y el vacío de poder del partido con una gira por toda Galicia, que provocó que desde A Coruña le mostraran los dientes.

Cuando el regidor de la ciudad olívica se plantó en A Coruña, acompañado de Mar Barcón y de Méndez Romeu, que semanas después se convertiría en su candidato para las primarias, González Formoso -ausente de aquel acto- valoró con sorna que era muy importante que Caballero conociera de primera mano una provincia «que aporta el doble que la de Pontevedra al PIB gallego».

El comentario público irritó de manera especial al jefe de los socialistas vigueses, a la vez que enturbió las relaciones internas en el partido entre los bloques que apoyaban a los dos aspirantes a las primarias. Hubo algún escarceo más, hasta que Leiceaga, el candidato al que avalaban Formoso y Besteiro, entre otros, se impuso con claridad a la apuesta de Abel Caballero, dejando malherido al alcalde de Vigo.

Primeros acercamientos

Pero de todo aquello transcurrieron ya tres semanas y entre los dos bandos del partido ha empezado a verse algún acercamiento. La visita de Pedro Sánchez a Galicia, que tuvo lugar el pasado jueves, ya propició que Leiceaga interviniera en el mitin de Vigo antes que Caballero. Y González Formoso se propuso cerrar completamente las heridas, así que se apresuró a llamar al regidor olívico para invitarlo a participar en un mitin en la localidad en la que es alcalde, As Pontes, y enviar de este modo un mensaje de unidad en la recta final de la campaña.

Caballero aceptó. El mitin en el que se escenificará el tratado de paz norte-sur tendrá lugar mañana a las 20.00 horas en el cine Alovi. Y para darle más empaque a la foto, han sido invitados el propio Leiceaga y la enviada de Besteiro para las grandes ocasiones, que no es otra que la alcaldesa de Lugo, Lara Méndez.

Los socialistas gallegos son conscientes de que se juegan mucho el 26J y no quieren seguir sangrando por la herida interna. Prefieren mirar hacia fuera. Señalar con el dedo al PP. Y también a Podemos. Como hizo ayer Leiceaga, que criticó a Pablo Iglesias, cuya imagen se desploma en los sondeos, de no «dignarse» a venir a Galicia y de enviar en su lugar a «lugartenentes» como Errejón o Garzón. El PSdeG tiene claro que por su flanco izquierdo hay adversarios.

El polémico acto de Báñez en Ourense
La Junta Electoral de Ourense ha requerido al Ministerio de Empleo que informe sobre el acto institucional que Fátima Báñez ofreció el pasado día 13 en la capital de As Burgas para poner en valor logros del Gobierno del PP. El PSdeG entiende que se vulneró la ley electoral y espera una resolución favorable en este sentido.

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Fuente La Voz de Galicia