Endesa avisa a sus 27.000 jubilados de que ya no pagará más sus facturas de la luz

 

La compañía eléctrica advierte tanto a su personal activo como pasivo del fin de los beneficios sociales (tarifa, médico, ayudas a estudios) que tenían hasta ahora los retirados

Órdago de Endesa a sus cerca de 27.000 jubilados. La compañía eléctrica ya ha transmitido a los representantes de los trabajadores las medidas de ajuste que tomará a partir del próximo martes 1 de enero de 2019, fecha en la que decae el periodo legal de vigencia del convenio de empresa, sin que hasta la fecha hayan llegado a un acuerdo para firmar un nuevo marco laboral.

Tras más de 40 reuniones infructuosas entre la dirección de la empresa y los sindicatos, cuyo último encuentro se produjo este jueves sin avances, Endesaenviará a una carta tanto al personal activo como al pasivo para informarles de cómo será su relación laboral con la compañía tras el fin de la ultraactividad, el periodo de prórroga en el que se mantiene vigente la aplicación del IV convenio colectivo de empresa y que vence el próximo lunes.

Entre las diversas consecuencias destaca la pérdida de todos los beneficios sociales de los que disfrutan los casi 27.000 empleados ya retirados de la compañía. Entre los mismos, el principal pago en especie del que gozaban los trabajadores ya retirados era el de la factura de luz de sus hogares. Aunque Endesa entiende que la obligación de este pago decae a partir del próximo 1 de enero, la compañía dará un plazo de seis meses (hasta 2019) para que todos los afectados puedan acudir al mercado y contratar con la comercializadora que más les convenga, fecha desde la que ya no dispondrán de la tarifa de empleado. Además, suprimen otros beneficios como ayudas de estudios, servicios médicos, etc.

Endesa arrastra una carga de más de 700 millones para pagarle la luz a sus jubilados

La eléctrica mantiene una abultada provisión para hacer frente a las obligaciones adquiridas con unos 27.000 exempleados a los que se les reconocía por convenio la luz gratis hasta su fallecimiento

Para los 9.000 empleados en activo, la pérdida de un convenio marco de empresa a partir del próximo año también tendrá consecuencias. Aunque mantendrán las actuales condiciones, su situación laboral quedará contractualizada individualmente. Es decir, que a partir de ahora todas las negociaciones pasan a ser de ámbito individual sin que dispongan de un convenio marco en el que apoyarse en las potenciales negociaciones con la empresa.

Lo mismo sucede con los prejubilados, que mantendrán las mismas condiciones aunque de manera individual hasta llegar a la jubilación definitiva. Para los trabajadores entrantes, las condiciones también serán las del anterior convenio marco. Los empleados están haciendo diversos paros puntuales en distintas sedes de la empresa y pronostican que seguirán las acciones. La negociación ha quedado en vía muerta tras la reunión de este jueves, con lo que no hay hoja de ruta a futuro.

El principal caballo de batalla para Endesa era la de reducir el pago del suministro eléctrico. Con una luz cada vez más cara, la compañía ofrecía bajar el pago por parte de la empresa a 2.500kWh anuales por trabajador dejando el resto hasta una media de 9.000kWh que se gastan ahora para otro tipo de beneficios sociales.

No obstante, los trabajadores no han querido aceptar estas condiciones. Entienden que el convenio actual ya está un 15% por debajo del de el resto de empresas comparables del sector. Mucho menos los jubilados, quienes ven reducidas sus condiciones sin una contrapartida. Es más, en las últimas negociaciones los sindicatos han pedido elevar el límite de gasto hasta los 30.000kWh (el gasto medio de una familia es de 3.487kWh, según el IDAE). Esta cantidad, de la que solo goza un 0,8% del personal, supondría tener que hacer una provisión de 55 millones de euros, en cálculos de la compañía.

Puede llevar a beneficio 913 millones

El fin de los beneficios sociales es una cuestión importante desde el punto de vista contable para la compañía. Ahora mismo, Endesa carga con una provisión de 913 millones de euros por los beneficios históricos de los que gozan los extrabajadores, según su última memoria anual de 2017. Del total, 711 millones de euros corresponden al pago de la electricidad.

Al decaer este pago en especie, la compañía podría revertir esta provisión, que pasaría a contabilizar como un extra en el beneficio de la empresa. Los representantes de los trabajadores aseguran a este medio que ese es el único objetivo de la empresa, que busca maximizar las ganancias de su principal accionista, la italiana Enel, participada por el Estado transalpino. Endesa reparte el 100% de sus beneficios cada año en forma de dividendos, aunque prevé reducir el ‘payout’ al 80% a partir de 2021.

A los tribunales contra la empresa

Ante esta situación, los jubilados y trabajadores de empresa ya están solicitando asesoría jurídica para demandar a la compañía presidida por Borja Prado y dirigida por José Bogas. Según explica José Contreras Ruiz, portavoz de una de las asociaciones de jubilados de la eléctrica, cuando reciban las notificaciones por carta irán a los tribunales por lo que entienden es algo ilegal que está haciendo la empresa. Una opinión que comparte el secretario general de CCOO en Endesa, José Manuel Fálagan. Además matizan que cada mes pagan de la factura la parte correspondiente a impuestos y cada año deben declararlo en su IRPF como retribución en especie.

Ambos trabajadores señalan que Endesa ha vinculado los beneficios sociales de los trabajadores retirados a la firma del convenio, cuando se trata de un pago en especie que se les reconoció en las salidas de los distintos ERE, con lo que entienden que esas condiciones están blindadas. Desde Endesa entienden que la propuesta que realizaron beneficia al 65% de los trabajadores y esperan alcanzar un acuerdo en los próximos meses. También los sindicatos han manifestado su voluntad de continuar con los encuentros una vez hayan hecho reflexión de todo lo ocurrido.

Las movilizaciones de los trabajadores se han mantenido a lo largo del año, cuyo máxima expresión se produjo cuando empleados y jubilados se manifestaron a las puertas de la embajada de Italia en Madrid, donde se quejaron del ‘saqueo’ de Enel en Endesa. La italiana tomó el control hace una década de la que fuera años atrás la compañía pública de electricidad, después de un controvertido culebrón entre los grandes poderes políticos y empresariales en España.

Fuente ElConfidencial

 

Comentarios (1)

Me parece un abuso, que estas Empresas puedan hacer este tipo de barbaridades con el personal jubilado, y no jubilado, que pasaron toda su vida trabajando en Endesa y ahora a sus 84 años, cuando está tan cerca el final de su vida, nos engañen de esta manera tan miserable. Creo que los beneficios sociales del personal jubilado deben de estar blindados completamente, puesto que nunca nos han afectado los acuerdos tomados en las deliberaciones de ningún convenio durante nuestra etapa de jubilados. Seguiremos defendiendo nuestros derechos.

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