Endesa producirá fertilizantes y yeso con sus nuevos procesos en As Pontes

 

La firma valorizará los materiales resultantes de los sistemas de reforma de la planta

Endesa tiene en marcha la tercera gran transformación de su central térmica de As Pontes, que le permitirá reducir drásticamente sus emisiones a la atmósfera, ajustándose a los requisitos de la Directiva de Emisiones Industriales de la Unión Europea. Pero además de cumplir con esos requisitos, la adaptación de la planta -en la que la eléctrica invertirá 218 millones de euros-, tendrá otra vertiente medioambiental beneficiosa, ya que permitirá la valoración de residuos que no acabarán siendo desechados sino reutilizados. Como consecuencia de los procesos que activará Endesa para la reducción de las emisiones, esta promoverá que el sulfato amónico derivado de la depuración de efluentes, un producto con calidad comercial, se pueda emplear como fertilizante agrícola. De igual modo, posibilitará que los yesos resultantes de otros procesos se destinen al sector de la construcción.

El proyecto de transformación de la central de As Pontes está orientada a desnitrificar y a eliminar el azufre de los gases resultantes de la combustión de carbón. Por ello, la primera fase que ya se ha puesto en marcha consiste en la instalación de un sistema de desnitrificación y en estos momentos está arrancando la segunda, con la colocación de los equipos para la eliminación de azufre, a través de procesos que implican el uso de caliza.

En este segundo proceso se captura el dióxido de azufre y se transforma en sólido, lo que requiere de elevadas dosis de agua. Al poner en contacto los gases con la caliza, se produce sulfato de calcio, que finalmente es transformado en yeso de alta pureza.

Dos torres de 32,5 metros

Las instalaciones para la desulfuración están integradas por dos unidades que compartirán los cuatro grupos generadores de la térmica pontesa. Contará con dos absorbedores, adonde llegan los gases de combustión, después de pasar por el equipo captador de cenizas, que tendrán sendas torres de 32,5 metros (el equivalente a un edificio de once pisos), que consumirán anualmente entre 24.000 y 28.900 toneladas de caliza.

Por otra parte, la central contará con tres sistemas de deshidratación del yeso, dos en operación y uno en reserva. Está previsto que el material sea trasladado mediante una cinta transportadora a un silo de 720 metros cúbicos, con capacidad para albergar 850 toneladas. Posteriormente, será descargado a los camiones, desde donde saldrán para su comercialización de la planta.

Además, el proceso de filtración y deshidratación del yeso generará un efluente líquido, que se gestionará en una planta de tratamiento específica, con un proceso en el que se recuperará amoníaco.

Las nuevas instalaciones necesarias para la reforma de la central se ubicarán dentro de la parcela que ya ocupa actualmente la central térmica, copando parte del espacio que se destinaba hasta ahora al aparcamiento. Por ello, este ya ha sido desalojado y habilitado uno nuevo en las inmediaciones de la central de ciclo combinado. Endesa construirá una nueva carretera de acceso al municipio.

La empresa calcula que la adaptación generará trabajo para unos 300 operarios externos

El desarrollo de las obras de adaptación de la central a la Directiva de Emisiones Industriales (DEI) de la Unión Europea recaerá mayoritariamente en empresas externas. La eléctrica considera que en la ejecución del proyecto trabajarán unas 300 personas de otras compañías hasta principios del 2020, cuando se prevé que la actuación haya culminado. Cuatro empresas serán las adjudicatarias del grueso de los trabajos, que a su vez contarán con entre 50 y 80 firmas subcontratistas.

Es la tercera gran transformación que acomete la central desde que comenzó su andadura y permitirá alargar otros 25 años más su vida. La terminal descargadora del puerto exterior continúa jugando un papel principal para la operatividad de esta planta, que la hace muy competitiva en el entramado energético nacional. Las instalaciones de Caneliñas pueden recibir a los buques carboneros más grandes del mundo, lo que reduce sensiblemente los fletes e incrementa los ahorros.

Exigencias ambientales

Además de cumplir con los requisitos ambientales que exige la DEI, Endesa ha diseñado la reforma de forma que la planta se ajuste también a la normativa Bref.

La adaptación de las instalaciones llega en un momento de elevados niveles de actividad, con un incremento de la operatividad de la térmica pontesa que fue un 37 % (de enero a septiembre) superior que en el mismo período del año pasado.

Fuente La Voz de Galicia