Formoso esquiva el debate sobre la supresión de la Diputación y apuesta por “prestigiarla”

  • El nuevo presidente apuesta por prestigiar la institución y promete “modernizarla” – Sus socios y Compostela Aberta defienden abiertamente la supresión del ente provincial

El pleno de la Diputación de A Coruña invistió ayer presidente al alcalde de As Pontes, el socialistaValentín González Formoso, con los votos a favor de PSOE (8), BNG (5), Marea Atlántica (3),Compostela Aberta (1) y Alternativa dos Veciños (1). El recién proclamado presidente, que gobernará en coalición con el BNG, abogó en su discurso por “dar prestigio” a la institución provincial, “haciéndola más moderna y eficiente, transparente, resolutiva y útil para los ciudadanos”.

Al contrario que sus socios de gobierno, Valentín González evitó defender en ningún momento a lasupresión de este ente, que considera una “herramienta poderosa” para “contribuir a la igualdad efectiva de los ciudadanos”. Modernización, transparencia, cercanía, consenso y renovación fueron algunas de las máximas que salieron a relucir en el primer discurso del presidente, que anunció la creación de una Mesa de Diálogo con los concellos para recoger sus sugerencias y un Consello Provincial de Alcaldes e Alcaldesas para “intercambiar experiencias”.

González Formoso optó por esquinar el debate sobre la existencia de las diputaciones que, sostuvo, “debe abordarse con serenidad y calma en las instancias que corresponda. “Su existencia está regulada en la Constitución y mientras nuestro ordenamiento jurídico las contemple nuestro deber es darles prestigio”, se limitó a decir el presidente, que lanzó una pulla a los populares por su reforma “cortoplacista” y “unilateral” de la ley de administración local.

El BNG, que ha llegado a un acuerdo programático con el PSOE para adelgazar la Diputación, despojarla de las competencias impropias y duplicidades y reducir gastos superfluos, sí defendió ayer la supresión de las instituciones provinciales. Lo hicieron sus diputados con su tributo a las Irmandades da Fala en su toma de posesión y lo recalcó su portavoz y vicepresidenta, Goretti Sanmartín al recordar que ya en 1931 el Partido Galeguista recogía en su programa la eliminación de unas “estructuras del centralismo que se mantuvieron intactas dentro de la fachada autonomista”.

Los nacionalistas abogaron en su intervención por el “cambio de modelo que no responde a la realidad social” y defendieron que la Diputación debe funcionar mientras exista como “un transmisor de recursos a los concellos”.

PSOE y BNG coincidieron en la necesidad de “democratizar” la institución y ambos apelaron a la necesidad de la unión de los concellos, partidos y trabajadores para conseguirlo. Los dos grupos, quegobernarán en minoría, celebraron la pluralidad de la nueva Corporación y tendieron la mano para alcanzar acuerdos.

Los nuevos aires que algunas de las fuerzas pretenden insuflar a la institución provincial se tradujeron ayer en gestos, en juramentos del cargo por imperativo legal, en críticas por la falta de paridad de la Corporación -6 diputadas frente a 25 diputados-, en alusiones a las de Irmandades da Fala, y en deseos de que sea la última Corporación provincial, como defendió Compostela Aberta.

Solo BNG Compostela Aberta apelaron directamente a la supresión de las diputacionesMarea Atlántica abogó por “repensar su papel” y poner la institución “al servicio de la ciudadanía. Su portavoz, Daniel Grandío, advirtió que estarán “vigilantes” para que haya una distribución justa de los fondos, un punto en el que incidió también Alternativa dos VeciñosCompostela Abertaexpresó su “concordancia” con el programa del PSOE y dejó una puerta abierta a su posible integración en el gobierno. “No descartamos otras formas de participación en la gobernabilidad”, dejó caer Manuel Dios.

En un sentido muy distinto se pronunció el PP. El hasta ahora presidente, Diego Calvo, sacó pecho de su gestión, atribuyó al “desconocimiento” las críticas a las diputaciones y tendió la mano al Gobierno provincial a llegar a acuerdos siempre que “no se desvíen de la senda abierta” durante el pasado mandato. La promoción de las fusiones y de la colaboración entre concellos, la transferencia de competencias y el adelgazamiento de la administración fueron algunos de los puntos en los que los populares se mostraron dispuestos a llegar acuerdos. “Ojalá alcancen el mismo nivel de consenso[que en la pasada legislatura]”, apostilló Calvo, que cuestionó que PSOE y BNG compartan objetivos. “Van a tener una tarea complicada por delante. Gobernar con un grupo que quiere hacer desaparecer la Diputación al tiempo que el presidente quiere hacerla más visible”, ironizó.

Todos los grupos coincidieron en que se abre una nueva etapa en la institución provincial, caracterizada por una mayor pluralidad de fuerzas en el plenario. Todas las formaciones llamaron a la necesidad de alcanzar acuerdos y adoptar medidas para reducir el gasto corriente y reforzar los servicios sociales. Los dos grupos que componen el gobierno tendieron la mano al personal de la casa, que consideran clave para lograr el cambio.

[La opinión de A Coruña]