«Si la central se apaga ya, As Pontes se acabará apagando por completo»

 

La parálisis de la térmica preocupa en un municipio que, desde hace décadas, depende de su actividad

Difícil encontrar estos días en As Pontes alguna voz que derroche algún hilo de optimismo. Y no es de extrañar. Y es que, aunque el colectivo de camioneros encargados del transporte del carbón ha sido el primero en lanzar la voz de alarma, en el municipio nadie esconde su preocupación por el futuro de un pueblo cuyo ritmo ha estado ligado, desde hace décadas, a la actividad de la central térmica de Endesa. «Si se apaga ya, el pueblo acabará apagándose por completo», resumían ayer varios vecinos preguntados por La Voz.

Desde hace meses, la incertidumbre que reina dentro del complejo eléctrico se ha expandido por todas las arterias de la localidad. Endesa había apostado por el futuro de la planta. Así lo demuestran los 217 millones de euros que está invirtiendo en las obras de adaptación de la central. Unos trabajos que implican prolongar su vida útil 25 años más. Ahora, el incremento de los costes de las emisiones de CO2 deja ese futuro a corto plazo en el aire. Y también el de una localidad que se había agarrado a esa fecha. «Esto se vive con gran intranquilidad y con mucha incertidumbre», subraya María del Carmen Fernández, empresaria del sector del transporte con tres camiones en el carbón. El nuevo escenario, asegura, «se presentó de reprende, no esperábamos este parón». En su caso, con dos hijos en el mismo negocio, «hemos buscando alternativas en el transporte nacional». ¿El futuro? «Dependemos de la central, en el momento en el que no funcione, a As Pontes le va a ir muy mal. Pero no solo a nosotros. También a los talleres, a los restaurantes… Todo el pueblo depende de esto». A su lado, Juan Eladio Pico, asiente. En su opinión, «el futuro está bastante turbio» porque «nadie se explica lo que está pasando, no se esperaba un impás como este». Su percepción, apunta, «no es la que me gustaría», ya que «siempre he intentado ser optimista al opinar sobre el futuro de As Pontes. Ahora mismo, tal y como están las cosas, no puedo serlo».

El temor a lo incierto, a que no se consiga una «transición justa», alcanza también a hosteleros y comerciantes. En este último grupo se ubica Noelia Fernández Piedrabuena -propietaria de 6th Avenue- que asegura que «se nota el parón, sobre todo, de mes y medio para aquí». Para la joven emprendedora el porvenir «está muerto si se apaga la central de esta manera. Aposté por As Pontes para darle vida a este pueblo y ahora me da miedo».

Reunión con Endesa

Representantes de los grupos políticos de As Pontes se reunieron ayer con Miguel Temboury, director general de Endesa en el Noroeste, para analizar el parón de la central. En el encuentro, toda las partes compartieron su preocupación e interés por encontrar alguna vía de solución.

Fuente La Voz de Galicia