Un pontés en la élite del culturismo

Un pontés en la élite del culturismo

Levantar pesas y controlar la dieta. Esa es la estricta rutina a la que se enfrenta cada día desde los últimos meses el pontés Alberto Dopico Caaveiro para tratarse de hacerse un hueco entre los mejores culturistas de España.

El joven se inició en este mundo en 2014. “Había practicado algo de natación y atletismo hasta los 15 años, luego fui sedentario hasta los 20. Entonces me recomendaron ir al gimnasio para fortalecer la espalda proque tenía dolores lumbares. Fue probarlo y ya no pude parar”, reconoce, volviendo la vista atrás a sus inicios.

Su primera competición llegó en 2015 y un año después se proclamó campeón de España en el Olympia Nacional en la modalidad de culturismo clásico, lo que le abrió las puertas de la selección española AEFF, con la que acudió alcampeonato del Mundo celebrado en Chipre.

“Fue el campeonato más importante al que he acudido, pero no logré pasar de las semifinales, por eso quiero intentarlo de nuevo este año”, explica Alberto, que acaba de iniciar el calendario de competiciones colgándose cuatro medalla en el campeonato de Asturias y en la I Copa Nacional del Cantábrico, dos en cada uno.

El siguiente compromiso llegará el 11 de mayo en Armilla, Granada. “Ahí trataré de conseguir el mejor resultado en el Olympia Nacional para acceder al Campeonato del Mundo NAC en Varsovia, Polonia”, indica el culturista, que entrena en As Pontes en el club Body Sport Team, aunque se desplaza una vez al mes a Pontevedra para que su entrenador, Julio García Pampín, le haga el seguimiento y le dé las pautas para convertirse en campeón.

Una meta a la que llega después de mucho sacrificio. “Es un deporte que requiere mucha dedicación, las 24 horas del día, además de que hay que cumplir con una dietas muy estrictas y tener mucha fuerza de voluntad”, explica el pontés, quien considera que aunque la parte de entrenamiento “es la más dura”, en el fondo es también “la más divertida”.

“De hecho, no creo que deje de entrenar en mi vida, mientras la salud de lo permita, ya que es lo que mejor me hace sentir”, concluye, esperanzado en que el esfuerzo tenga su recompensa en la competición.

El progreso