Una heroína de cuatro patas

Una heroína de cuatro patas

 

FORMAN UN TÁNDEM PERFECTO. Se entienden solo con cruzarse una mirada. Así es la relación que el pontés Ángel Díaz Ruiz ha conseguido forjar con su pastor alemán, después de un arduo trabajo diario desde que Sona tenía apenas unos meses y que les ha permitido a ambos formar parte de la Asociación de Cans de Salvamento de Galicia, uno como guía y otro como rescatadora.

El joven, de 25 años, conoció la entidad en un evento al que asistió como voluntario de Protección Civil de As Pontes. “Ya me gustaban los perros, pero ahí fue cuando empecé a interesarme más por el tema del rescate”, explica, mientras afirma que ingresó en las filas de esta asociación -la única de estas características en Galicia- hace algo más de tres años. Y lo hizo para quedarse.

Durante este tiempo, Ángel y Sona han ido aprendiendo juntos y experimentando todo tipo de avances , lo que supone “una gran satisfacción personal”, reconoce el pontés, que actualmente realiza entrenamientos específicos de rescate entre uno y dos días a la semana.

“Solemos ir a Covas, Cariño o Ferrol con otros guías y perros de la asociación. Los ejercicios se realizan en grandes áreas de monte o bajo escombros, donde el figurante juega un papel fundamental a la hora de motivar al perro cuando este lo encuentra”, indica Ángel, que cree que las claves para formar a un animal de salvamento y rescate se resumen en tres: “Motivación, concentración y autonomía”.

Sona aprende a través de juegos, en sesiones prácticas de unos diez o 15 minutos. Si sigue las directrices de su guía, obtiene como recompensa su pelota amarilla. “Es muy importante desde que son pequeños reforzar positivamente los instintos de caza, presa y cobro, realizando ejercicios para ello”, explica el joven, mientras afirma que en un periodo de un año o un año y medio el perro puede estar preparado para actuar en cualquier tipo de situación.

Sona y su inseparable guía ya han tenido ocasión de poner toda su valía en práctica en varios operativos de rescate y búsqueda de personas mayores en la zona de Ferrolterra y Ortegal.

“Desde la asociación trabajamos a través de la llamada del 112. Solemos colaborar con agrupaciones de Protección Civil y con la Guardia Civil”, indica el pontés, al tiempo que explica que solo la Benemérita cuenta con una unidad canina en Ourense, lo que hace que la entidad en la que participa de manera desinteresada tenga un papel tan importante. Al igual que su trabajo.

Y es que, a base de paciencia y mucha constancia, Ángel ha conseguido que su mascota sea una heroína de cuatro patas. “Sin un vínculo entre perro y guía eso es imposible”, dice con rotundidad el joven, que anima a otros a conocer este mundo.

“Animaría a la gente a la que le gusten los perros y tenga compromiso por hacer algo con ellos a que lo pruebe. Exige mucho trabajo. Hay que hacer ejercicio, obediencia, compromiso con los entrenamientos y acudir a una búsqueda si te llaman para un operativo. Pero merece la pena, sobre todo cuando vas viendo los avances”, concluye el pontés, mientras Sona mordisquea feliz su pelota amarilla como premio por haber posado sin rechistar para la foto.

El progreso