Unos 400 vecinos de As Pontes advierten a Endesa en Madrid que no aceptan recortes

Unos 400 vecinos de As Pontes advierten a Endesa en Madrid que no aceptan recortes

 

Los sindicatos evalúan como éxito la protesta, con más de 3.500 personas, y esperan una reacción de la eléctrica, que ya anunció “voluntad” para negociar

Alrededor de 400 vecinos de As Pontes, muchos trabajadores y exempleados de la mina y la central, algunos arropados por familiares, se trasladaron ayer a Madrid para protestar y exigir a Endesa la negociación de un convenio digno. Los manifestantes, que se unieron con más de 3.000 personas llegadas de distintos puntos de España frente a la sede de Endesa, querían hacer una demostración «de fuerza» para advertir a la eléctrica que no aceptarán recortes laborales ni de derechos, que podrían poner punto y final a una serie de beneficios sociales como la luz, que, defienden, “es pago en especies”.

Los sindicatos evalúan la jornada como “un éxito” por la alta participación y esperan que sirva para “un cambio de rumbo”.

“La respuesta fue fabulosa. Fueron seis autobuses llenos y calculamos que unas 70 personas en sus coches particulares desde aquí”, indica el presidente del comité de empresa de Endesa en As Pontes, Luis Varela, que asegura que se cumplió con el objetivo -“intentar hacer presión”- y se superaron las expectativas con la “solidarización” de la gente.

“Esperemos que sea un punto de inflexión y que vean que a partir de ahora, después de hacer dos movilizaciones este mes en Madrid, no vamos a parar”, dijo, al tiempo que quiso agradecer a la gente “el esfuerzo”.

El vicepresidente del comité, Marcos Prieto, que definió la protesta como “pacífica y sin incidentes”, añadió que “hay que esperar, ver si hay algún tipo de reacción. Entendemos que algo se tiene que desbloquear porque esto es un toque de atención importante”, dijo, mientras señaló otro de los probelmas que denuncian, “la descapitalización de la empresa por parte del grupo Enel”.

La protesta coincidió con la junta de accionistas de Endesa, en la que el presidente, Borja Prado, pidió a todos los sectores compartir el esfuerzo de la descarbonización, pero defendió como “indispensable” la generación térmica y mantuvo el compromiso de seguir operando las nucleares a medio plazo, por lo que aseguró que no se va a cerrar ninguna planta que pueda afectar al precio de la electricidad y a la seguridad del suministro, “pero debe ser rentable”, dijo.

Destacó al Grupo Enel como “elemento esencial” y habló de una empresa “sólida, fiable y preparada para los retos venideros” que en 2017 obtuvo un beneficio neto de 1.463 millones de euros y que invirtió el año pasado 1.175 millones brutos en España.

El Progreso