Valentín González Formoso promete una Diputación “útil” para el ciudadano

Sin sorpresas de última hora ni cambios de votos. La nueva corporación de la Diputación de A Coruña echó a andar ayer bajo el bastón de mando del diputado socialista Valentín González Formoso. El alcalde de As Pontes logró el respaldo de los grupos de Alternativa dos Veciños, Compostela Aberta, Marea Atlántica y sus socios de gobierno, los diputados del BNG. Con un total de 18 votos favorables, González Formoso se hizo con la presidencia de la Diputación frente a los 13 apoyos logrados por el popular y expresidente del órgano provincial, Diego Calvo.

La corporación para los próximos cuatro años está formada por ocho miembros del PSdeG-PSOE, cinco del BNG, tres de Marea Atlántica, uno de Compostela Aberta y otro de Alternativa dos Veciños.

compromiso

En su discurso de investidura, el nuevo presidente se comprometió a continuar con esa “vontade de cambio” que se apreció en las elecciones del pasado 24 de mayo. Por ello, apostó por “facer das deputacións administracións modernas e eficientes, transparentes e resolutivas e, sobre todo, útiles aos cidadáns”.

González Formoso aprovechó su primera intervención pública para anunciar la aplicación de nuevas fórmulas para mejorar la colaboración y cooperación intermunicipal en este mandato, como la creación de una Mesa de Diálogo con los ayuntamientos para recoger las propuestas y sugerencias de los municipios con respecto a la planificación de los diferentes planes de inversión e intercambiar experiencias de gestión municipal de los 93 ayuntamientos coruñeses.

El nuevo presidente insistió en la idea de la colaboración y estableció como prioridades y objetivos del mandato “seguir cooperando con todos os concellos, atendendo especialmente aos municipios con menor capacidade económica ou de xestión”, así como promover, dijo, nuevos programas de acciones de carácter intermunicipal que favorezcan la colaboración y el trabajo en red. En esta línea, propone crear un Consello Provincial de Alcaldes para tratar la colaboración entre municipios; además de prometer una reducción del gasto corriente del funcionamiento del órgano provincial y evitar las duplicidades, además de transparencia plena en la gestión.

Los próximos cuatro años, los socialistas gobernarán la Diputación de la mano de los diputados del BNG, con Goretti Sanmartín como vicepresidenta del ente provincial. La nacionalista, no obstante, abogó por la desaparición de esta institución y mostró su intención de que se construya “unha nova arquitectura institucional, cunha serie de ideas básicas, para superar este modelo que non responde á nosa realidade social”, dijo.

Insiste en la necesidad de que los ayuntamientos sean el centro de las políticas y las diputaciones, transmisores de recursos y garantía de que se hagan efectivas las políticas en los pequeños y medianos ayuntamientos. Sanmartín señaló que será necesaria la implicación de todas las fuerzas políticas para acabar con “formas obsoletas”.

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